latecleadera

lunes, 5 de noviembre de 2018

Día veinticuatro: Diseño vs azar.






En menos de un mes nuevamente soy etiquetado en una publicación religiosa, para ser exactos en un video de proselitismo evangélico. Me imagino que el amigo que me etiquetó lo hizo buscando ver cómo diablos haría para liberarme del entuerto dialectico en el cual supondría,  me sumergiría. 

Antes de todo, debo decir que no me  molesta que me etiqueten en esos temas cuando abren el espacio al debate,  es más, me gusta cuando hacen esto,  y aprovechando que la universidad está en paro y vaya Dios a saber cuándo se levante (güino-güiño) me tomo un respiro  y me dispongo a 
desenredar el video. (corresponde a una parte del documental "la ilusión atea" de Ray Confort, no pongo el link,  primero porque no encontré la parte exacta en youtube y segundo para no darle publicidad al negocio de este proselitista evangélico, de todas maneras esta disponible por todos lados para los interesados) 


El tema es el eterno dilema de la nada y la creación. Una de las características del dios cristiano es que a él se le da la  cualidad de ser la causa incausada, esto para no entrar en conflicto con otra de sus cualidades: la omnipotencia, pues esta divinidad es la omni de omni, el todo de todo de todo.
Hasta hace no más de un siglo  estas cualidades no entraban en conflictos con los fenómenos observados en la naturaleza,  a lo mucho creaban paradojas filosóficas que no muy fácilmente podían resolverse con otros entramados argumentativos metafísicos.

El problema surgió cuando la cosmología fue adquiriendo fuerza y dando respuestas a muchas preguntas,  con cada respuesta  se desplazaba al dios bíblico a regiones más distales del universo,  mas incompatible lo hacía con la realidad y más lo forzaba a entrar a realidades imposibles de explorar,  a este dios aturdido por la ciencia se le llamó finalmente el “dios de los huecos”

Como en el conocimiento de las leyes y fenómenos de la naturaleza nadie tiene la última palabra y aún falta mucho por descubrir, esos espacios de dudas y vacíos que quedan han querido ser llenados por muchos creyentes con su dios,  y en cierta forma, no hay falla en ello,   pero por desgracia  hoy por hoy y gracias a la crisis espiritual que aqueja la civilización y de la salida fácil que brindan las religiones, el literalismo bíblico está tomando cada día más fuerza y a aquel ente abstracto y casi tan enigmático como los mismos fenómenos físicos que se desconocen le ajustaron el primitivo, infantil y patético dios de la biblia: Yahvé, el dios de Israel o en el peor de los casos, Jesús su hijo encarnado.
Y de esto trata el susodicho video



La ciencia nos ha dicho que el universo nació de una singularidad hace cerca de 13.800  millones de años,  y cuando se habla de singularidad se refiere a algo que no se sabe que era,  hiperdenso, subatómico (no existían los átomos), sin ocupar un lugar en el espacio, pues este todavía no existía, y sin tener un lugar en el tiempo pues este tampoco existía, simplemente una cosa, un algo que estaba y no estaba a la vez que de un momento a otro (sin existir momento pues este depende del tiempo que aún no existía) cambio su “estructura” lo que llevó a que se generaran campos, de ellos partículas, de estas partículas movimiento, de este movimiento tiempo y ¡bingo! Se originó el cosmos; no hubo explosión pues no existía un lugar en el cual explotar y no existía un antes de esta, pues no había tiempo antes de aquello,   solo una expansión de su contenido, una reestructuración de sus partículas que llevarían a la generación de energía para luego dar  lugar a la masa, luego a la gravedad y por ultimo átomos, para luego de unos cuantos miles de años dar origen a la luz producto de la primera estrella.   Y estos no son cuentos de hadas, no son  desvaríos de científicos drogadictos ni suposiciones de señoras tomando el sol,   eso es lo que se ha concluido luego de décadas de observación, análisis, cálculos y experimentación;  acá la fábula de la creación en 6 días y del dios judío flotando en un mar de tinieblas pasa a ser lo que es, simple mitología.

Como en  la cosmología aún quedan muchas preguntas por resolver,  (algunas posiblemente se queden así  dadas las características de inobservabilidad del universo primigenio)  es en estos lugares donde como último recurso se ha puesto la mano del dios todo poderoso.

Ante la inexplicabilidad de la singularidad a la cual y sin miedo a equivocarse se le puede llamar la nada, y ante la necesidad de explicarlo todo partiendo de las normas y leyes que rigen el universo actual, se considera necesario buscar una causa primigenia, un motor básico que desencadenara todo el proceso que finalmente llevara a la creación del cosmos.  - De la nada nada sale- y tiene sentido,   y en este escenario, una causa incausada (Dios) parece más que necesaria, de lo contrario todo sería  un absurdo. 

Pero es aquí donde la cura resulta peor que la enfermedad, si el universo tuvo que necesitar una causa para ser y esta es Dios, ¿Por qué razón no tuvo Dios que tener la misma necesidad de ser causado? Llevando esto a una infinita y paradójica secuencia de creación y creadores.  Muchos creyentes para resolver esto simplemente resuelven  con una afirmación gratuita de:  “no puede existir un creador del creador porque de lo contrario no sería creador, por tanto siempre es necesaria una causa primera” y ya.  Un argumento que solo es útil para resolver un problema creado por ellos mismos y que se acomoda a sus necesidades, pero que no da solución a ninguna pregunta en realidad.  Y si esto fuese así, porque simplemente no quitamos a la deidad de la ecuación y todos los problemas físicos y filosóficos que ella implica  y simplemente dejamos al cosmos tal cual caótico es como causa inicial incausada (aunque esta exista querámoslo o no)  en este punto Dios es irrelevante para la creación,  y más que irrelevante es incompatible con la misma.  En primer lugar la nada tomada en su forma más pura y literal no existe, simplemente es una figura retórica, filosófica y metafísica que cumplía muy bien su función antes de que se descubriera la física cuántica y los fenómenos de campos.  Antes, si se tomaba una habitación, se la cerraba herméticamente, se le sacaba todo el aire, todo hasta el último átomo, bien podría yo decir que ahí dentro no había nada, que eso podría servir de modelo para algo llamado nada;  ahora sabemos que dentro de ese espacio ya hay algo,  el mismo espacio vacío es algo, el mismo tiempo que pasa por aquel espacio vacío es algo y aquello que sustenta esa “habitación llena de nada” en el engranaje del universo es algo.  La nada como tal no existe,  es irreal, imposible, solo es una figura mental que desarrollamos para llamar a ese vacío que formamos.   El vacío  en su forma más pura, que en términos clásicos sería bien llamado “nada” si genera cosas:   partículas subatómicas nacen de donde no hay nada (por no saber que otra palabra utilizar) y casi al instante desaparecen;  es en este tipo de fenómenos que los físicos de partículas pasan todo el día quemando neuronas.   En resumen la nada si fuese real, sería superior al cosmos, sería superior al Dios todopotenciario, sería superior a todo,  curiosamente la forma más extrema de entender a Dios es entenderlo como la nada absoluta.

Dejando claro esto regresamos al video, allí se justifica el hecho de que nada puede venir de la nada y que en reemplazo de la nada se necesita de un diseñador inteligente, y para ello utiliza ejemplos tan absurdos como el de un libro y otros más elaborados como el ADN.  Hacen una errónea y falsa comparación entre lo que es un libro y lo que es el  ADN  siendo los dos,  cosas completamente distintas,  toda su prédica se fundamenta en la complejidad del ADN y según su opinión, de su imprescindibilidad  para que la vida exista,  olvida nuestro moderno misionero que la vida puede buscar mil formas para expresarse, el ADN es solo una de una maquinaria aún más compleja que se utiliza para que ella emerja, el ADN no es imprescindible,  una vida ajena al carbono no necesitaría de él,  hasta los mismos priones nos dan un ejemplo de ello,  y este supuesto predicador  o lo que sea, en el colmo de su testarudez afirma que no es importante saber el origen del ADN para entender la importancia del mismo,  de ahí parte el absurdo de muchos creyentes de  encontrar solo dos formas de entender la realidad: o Dios o el azar. Si no entiende el origen del ADN fácilmente puede argumentar que este no puede salir por azar, lo cual es cierto,  fueron necesarios millones de intentos  durante millones de años en un juego químico para que una cadena proteica desencadenara en un proceso que diera como resultado una cosa llamada ADN,  nuevamente Dios es innecesario en esto,  y si en el colmo de la tozudez pensáramos que él estuvo inmerso en su labor, solo podríamos decir que Dios hace sus trabajos de manera increíblemente lenta y torpe.

El problema con el video es que el autor extrapola su forma de entender la realidad, su concepción mágica de las cosas a hechos concretos, crea un falso dilema,  y lo que es peor, ante la poca seguridad del entrevistado da como solución una respuesta completamente ridícula y hasta cierto punto hilarante:  suelta su verborrea evangélica, mesiánica y salvadora (y claro... culposa)  y pone a su dios tribal, su dios infantil, en el lugar que dejan los vacíos de la ciencia: en las primeras interacciones moleculares de la sopa primigenia terrícola y en la insondable oscuridad de los primeros milenios de existencia del cosmos.  Sitios estos que son completamente incompatibles con el dios bíblico,  se puede aceptar como una de muchas posibilidades que en estos puntos un ente pudiese haber actuado generando estos procesos,   es  una hipótesis que general muchos más problemas que otras para explicar estos fenómenos, pero igual, no deja de ser una posibilidad,   lo que sí es completamente incompatible, imposible, absurdo y ridículo, es poner al dios bíblico, a Yahvé, a Jehová, al Elohim, a Alá, a Shiva, a Jesús o a cualquiera de esos personajes en estos puntos de generación de vida y existencia,  son completamente innecesarios, inútiles, incompatibles e incongruentes con los fenómenos expuestos,   es más,  en el caso del universo primigenio, son fácilmente absorbidos por el mismo fenómeno y posteriormente destruidos por el mismo, ninguno de ellos, en ninguna de sus formas y acepciones soporta la complejidad del fenómeno, sencillamente se disuelven por su primitiva naturaleza en paradojas físicas que son realidad en un mundo lejos de nuestra percepción y ajeno a nuestro orden.



Finalmente y como muchos, el video termina en un discurso antropocentrista barato, el mismo que ha justificado la explotación de los recursos naturales (y la explotación del mismo humano) durante siglos y que hoy pone en la cuerda floja la subsistencia de la humanidad.

Sin miedo a equivocarme, este video es uno de los más simplistas, tontos y patéticos que he visto, parece que los fervientes religiosos en su delirio bíblico y místico, cada día van dejando más a un lado  el razonamiento científico para caer en un pensamiento pueril, en una concepción de la realidad muy parecida a la que veo en los programas de tv para niños tipo el mundo de Barbie o los monchhichis.

Pdta.: en respuesta a que pienso sobre eso,  y luego de lo expuesto….si, la nada produce cosas y el azar si genera vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario