Antes que el 31 de octubre deje de ser el día de las brujitas y se transforme en algo más macabro y perturbador como lo sería el día de la biblia, subo estas cinco creaturas del más allá que de una forma u otra me asustaron en el más acá.
La mula del diablo, que dejó la estampa de su huella en una piedra ubicada tras una pequeña gruta abandonada.
El hombre que yacia sentado en el fondo de la pesebrera, en las noches de luna creciente, fumando tabaco y acompañado de gatos furtivos (spoiler...era el diablo)
Una de las brujas que rodeaban mi casa. Vivian y se comportaban como señoras normales, Pero en las noches saltaban las tapias y escudriñaban los secretos de aquellos que dormían sin conjuros se protección.
El gigante de Iquira solía recorrer el pueblo alrededor de la media noche; sus enormes piernas se apoyaban sobre los techos de las casas de cuadras diferentes. No era agresivo, pero daba tremendos sustos a los borrachos que se cruzaban en su camino.
Era una creatura de mis pesadillas, levantándose de la capilla del templo y arrancando con furia la cúpula de la torre. Para ser honesto, no era un esqueleto, era algo más semejante a un enorme reptil.