latecleadera

martes, 30 de junio de 2015

Series ochenteras (no se me ocurrió otro titulo)

Si algo tenemos de particular todos aquellos que nacimos a finales de los 70s y principios de los 80s, es la inmensa ingenuidad en nuestra niñez y unos pocos años después.  Llegamos en ese periodo de transición en donde no alcanzamos  el régimen autoritario que nuestros abuelos aplicaron a nuestros padres,  tampoco experimentamos  ese frenesí cósmico libertino en el cual si se sumergieron nuestro padres (y del cual salimos) y no recibimos en nuestras manos infantiles las maravillas de la tecnología y el nuevo despertar que trajo la década de los noventas y el nuevo siglo (creo que los charlatanes llaman a esto la era de acuario).  Somos modelos ochenteros o setenteros tardíos, hijos de una década que se caracterizó por ser un punto de empalme, de algo que unió dos etapas importantes;  solo eso, el clip, cuerda, gancho, colbon o engrudo que pegó lo mejor que otros si tuvieron.  

Y en esos años de paradisiaco estupor hubo algo que amoldó nuestros pensamientos, nuestros sueños, nuestra percepción del mundo y nuestra comprensión de la realidad.  La series de tv.  

Venían adecuadamente dosificadas en espacio de media hora los días de entresemana en las tardes, o de una hora los sábados y domingos.  estaban diseñadas en una  inalterable estructura; primero el  intro, tan esencial como la misma serie, a tal punto que no ver el intro era casi como no ver el programa completo, luego una  toma general de la ciudad en donde se ubicaba él o los protagonistas mientras se colgaban los últimos “starring” para continuar con la presentación de la situación problema, la posterior exposición de este al protagonista, los entuertos en los cuales se veía inmerso, para terminar en una salida premedita, fotográfica, algo traída de los cabellos, en la cual  siempre salía victorioso; todo finalizaba en una escena en la que nuestro héroe  besaba una chica o reía  junto a ella en cualquier lugar palaciego.  Y nuevamente el tema musical que daba por terminado el capítulo.  Y así  pasaban los días y las semanas y los años, viendo la misma escena en diferentes colores, apagando la tele, tranquilos porque el orden universal no había sido alterado, el equilibrio cósmico continuaba.

¿Y cuales fueron las series que marcaron nuestra temprana niñez y adolescencia? Aquí van algunas (no vienen en orden cronológico, ni están todas las que deberían estar)

- Macgyver


Serie creada en 1985, la dieron en varias épocas,  pero la más relevante fue la  transmitida  en el canal uno, gracias a Jorge Barón de 6 a 6:30 de la tarde de lunes a viernes.  
Angus Macgyver,  interpretado por el carismático Richard Deán Anderson era un muchachote treintañero licenciado en ciencias físicas y ex corredor de autos de carreras que trabajaba como agente de la fundación fénix (una agencia parecida al FBI pero de buenas intenciones) que con una navaja y mucho ingenio  desarmaba bombas atómicas y armaba cohetes espaciales.  Recorría el mundo truncando planes malévolos de cuanto loco existiese en el poder. Al parecer nunca mato a nadie, tenía un archienemigo llamado Murdoc y tuvo un hijo de una de sus múltiples conquistas en algún capitulo perdido.  Este hombre fue el patrono de los rebuscadores e improvisadores, el dios lar de aquellos que posteriormente darían pie a cosas llamadas colombianadas,  pero también era un hombre de ciencia nato, a cada situación de peligro y dificultad le encontraba su principio físico o químico que lo desencartaba. Unía un gancho para el pelo, dos fósforos, un chicle viejo, una menta, y luego de dar una somera explicación científica de cualquier fenómeno ya tenía lista una carga explosiva que volaría la puerta de acero de algún laboratorio de máxima seguridad.   Y lo peor de todo es que era tan contundente en lo que decía y hacia que uno terminaba creyéndosela, de modo que cuando se estaba en situaciones semejantes  (como cuando las llaves se quedaban dentro de la habitación, o había un corto circuito o se veía algún radio mal sintonizado), se evocaban capítulos y capítulos y se  repetían sus protocolos;  el resultado salía a la vista, las llaves seguían encerradas, el daño eléctrico era peor y el radio terminaba reducido a mil partes inconexas.
  


Es que para que eso funcionara uno necesitaba ser un  Macgyver, tal como quedó registrado en el diccionario de la real academia de la lengua: “Macgyver: - colombianismo-persona que con mínimos recursos resuelve problemas complejos con la máxima facilidad”



- Automan


Serie de 1983, interpretada por Chuck Wagner y Desi Arnaz jr. Y la cosa es así.  Walter Nebicher es un policía y programador que un día jugando en su supercomputadora casera (de 700 Mb de disco duro, 500 kb de RAM y programa DOS para  crear algoritmos tipo pacman)  en una sobrecarga eléctrica, el puntico azul que quedaba en el monitor de tubo de rayos catódicos, por algún extraño fenómeno, cobra vida, sale de la pantalla y genera un holograma de un hombre que exceptuando su cabeza humana,  está formado por líneas  azul neón, su nombre automan, y el del puntico “cursor”.  Entre los tres combaten a los delincuentes de la región, y hay que decir que saben cómo hacerlo;  cursor tiene la capacidad de convertirse en un Lamborghini azul neón, un avión o un helicóptero y viajar a velocidades tipo juego de árcade.



Por otro lado automan,  superinteligente como buen ser cibernético,  aparece principalmente de noche cuando puede utilizar un excedente de energía de la red eléctrica,  y de igual forma atrapa delincuentes y conquista chicas libidinosas, ¿Qué hará? No lo sé, el algoritmo de su creación no incluía un pene.  Lo bueno de todo esto es que nos vendió la idea de que con aquellos escasos y complicados artefactos llamados computadoras (si, extraños y complicados, mi primer encuentro con un computador se dio a los 15 años) se podía crear lo que se quisiera, incluido un don juan holográficamente azul y su mascota puntiforme.


- El hombre increíble (Hulk ?)


Serie creada en 1977, tomó como idea de base la tira cómica de Hulk, solo que se le realizaron algunos cambios para que la serie no estuviese tan enmarcada dentro del comic.
El Dr. David bruce banner (Bill bixby) un médico que en su laboratorio recibe   accidentalmente una dosis superextremedamente alta de rayos gama (si, los médicos tenemos en nuestras casas una habitación donde experimentamos con generadores de rayos gama, neutrinos, bacterias multiresistentes y priones) cuando realiza experimentos para medir la capacidad de fuerza física que puede desarrollar un ser humano. Días después, cuando se queda varado en la carretera, en plena tormenta, sin celular (pues no existían) solo, se las da de mecánico y mientras afloja algún perno se machuca un dedo.  Como es una persona culta no hace lo que todo buen parroquiano haría, invocar en su decimotercera potencia a la puta madre que pario ese llanta, pero no, él se traga todo eso calladito, los madrazos reprimidos circulan por su torrente sanguíneo y reaccionan  con los rayos gamma, le cambia el color de los ojos a un amarillo verdoso, se despeina, le crecen los músculos hasta romper su camisa a cuadros que manda al carajo, y termina convertido en un tipo verde musculoso, de 1.96 mts, que gruñe como perro acorralado y coge a pata a cuanta cosa se le atraviese (Lou ferrigno). Finalmente cuando le pasa la puteria, vuelve a su estado basal, de médico varado en carretera sin sueldo y sin celular.


Al pobre hombre increíble lo acusan de un crimen que no cometió (el de una amiga y compañera del doc.) David se hace pasar por muerto e inicia una vida errante tratando de dominar la bestia que lleva dentro.   Si tan solo supiese que liberando su lengua quedaría curado…y nunca más diría aquella conocida frase: “no soy yo cuando me disgusto”



- Profesión peligro (cold silver)



Serie creada en 1981 interpretada por Lee Majors, Douglas Barr y Heather Thomas, según tengo entendido estos personajes eran extras de películas que en su tiempo libre se convertían en cazarrecompenzas o detectives.  ¿Qué hacían? ¿Cuáles eran sus ideales? o ¿cuáles eran sus tácticas?  sinceramente poco lo recuerdo, me queda en la memoria la imagen de Heather Thomas entrando en un sexy bikini por una puerta de taberna, con su cuerpo perfecto, su piel bronceada, su rubia cabellera cubriendo sus hombros y esa carita de morronga angelical,


 y como en esas épocas las hormonas estaban silenciadas,  por lo que más reconocía esa serie era por la camioneta de “coldsilver” (Colt Seavers) una Chevrolet Rounded-Line 1982 GMC K-2500 que andaba sobre paredes, cruzaba ríos, saltaba edificios, aplastaba carros, hacia saltos triples en el aire y caía precipitosamente en el suelo…pero nunca se desbarataba.





- El hombre nuclear


Épica serie nacida entre 1973 y 1974,  su protagonista Steve Austin (Lee Majors el mismo de coldsilver) era un astronauta  y piloto de pruebas que sufre un accidente en un vuelo experimental, a consecuencia de ello pierde su ojo izquierdo, sus dos piernas y su brazo derecho.  Una agencia gubernamental denominada OSI lo toma como sujeto de prueba y remplaza sus órganos dañados por órganos cibernéticos.  La cirugía es un éxito, el  sujeto de prueba queda con súper fuerza en su brazo, visión telescópica e infrarroja por su ojo izquierdo, y una súper fuerza en sus piernas que le permiten dar saltos de decenas de metros y alcanzar velocidades increíbles.  La cuenta le sale a la EPS por seis millones de dólares, esta aduce que no cuenta con los recursos para pagarlos y le gira la factura al FOSYGA, aún están pendientes por cancelar algunos dólares.


Después de esto Steve se convierte en un agente de la OSI y es enviado a distintas y peligrosas misiones, que abarcan desde terroristas, científicos locos, extraterrestres, fantasmas y androides mimetizados como humanos (tal vez de los rostros más terroríficos de mi niñez)
Del hombre nuclear aprendimos lo siguiente:
- Que no hay que aumentar la velocidad por encima de los mach 3.
- Que los médicos, si la vida de un individuo importante amparado por alguna organización gubernamental secreta está en peligro, lo podemos reconstruir, tenemos la tecnología para convertirlo en un organismo cibernético poderoso.
- Que si se quiere correr a supervelocidades hay que hacerlo en cámara lenta.
- Que si quiero utilizar la visión telescópica tengo que hacer un ruidito como de “tutututu tututu”




- La mujer biónica




Fue un personaje que nació de la serie del hombre nuclear, creada en 1975 y protagonizada por lyndsay Wagner.  Aquí Jamie Sommers una tenista profesional y profesora de primaria sufre un grave accidente en paracaídas, es tomada por la OSI la cual autoriza los implantes bionicos para salvar su vida,  su oído derecho, brazo derecho y ambas piernas son remplazados, adquiriendo una súper audición, fuerza descomunal en su brazo cibernético y alcanzando velocidades increíbles gracias a sus piernas protésicas (igual que sus saltos gigantescos).  El hilo de sus historias es semejante al de Steve Austin,  y la razón por la cual una mujer común y silvestre terminó cibernetizada es simple;  era la novia del astronauta, el problema fue que después del golpe olvidó muchas cosas, incluido su novio.   


De esta mujer me gustaba su cabellera dorada ondulando en el aire mientras alcanzaba velocidades inimaginables, parecía comercial de champó, era bonita, pero algo insulsa, de contextura delgada y frágil, le faltaba ese toque sexy seductor de muchas heroínas, tal vez como era una profesora de escuela tenía que dar ejemplo de un comportamiento pudoroso y austero.


- Manimal


Es inconcebible que esta tremenda serie solo durara una temporada, solo se emitieron 8 capítulos y fue sacada del aire, y no por mala, manos oscuras estaban de por medio, evitando que en algún capitulo se explicaran los “misterios de la naturaleza”.
Serie creada en 1983 y que tal como lo dice su intro: “Dr. Jonathan Chase,... rico, joven, guapo. Un hombre con el más brillante de los futuros. Un hombre con el más oscuro de los pasados. Desde lo más profundo de África, a los picos enrarecidos del Tíbet, heredero del legado de  su padre  y  los más profundos misterios del universo. Jonathan Chase, poseedor de los secretos que dividen al hombre del animal al  animal del hombre... Manimal!


Así como suena, Jonathan eran un don juan profesor universitario que tenía la capacidad de convertirse en el animal que quisiese, aunque en realidad solo recuerdo verlo convertido en pantera, águila, serpiente, caballo y no estoy seguro si delfín.  Pero lo importante de todo esto fue que nos enseñó el arte de la zoomorfización,  y la técnica era sencilla: uno se paraba frente al espejo, hacia inspiraciones  profundas tratando dilatar lo más posible las fosas nasales mientras de reojo se miraban las manos semiflexionadas con los dedos bien juntos y tratando mover los metacarpianos sutilmente, con la esperanza de ver salir pelos, plumas, escamas o lo que fuera…que sepa nadie lo ha logrado aún.


- Lobo del aire



Antes de hablar sobre lobo del aire hay que entonar lo siguiente: taratata taratata ta ta tatata taratata taratata ta tatata (bis).
La serie fue creada en 1984, cuenta la historia de un helicóptero militar de diseño ultra secreto y con tecnología de punta.  Fue creado por una agencia (la firma) para el gobierno de los EEUU, el día de su vuelo de práctica, su inventor escapa con la nave al medio oriente con la intención de vendérselo a los árabes locos.  Ante esto la firma contrata un solitario y meditabundo personaje,  Hawke, antiguo piloto de la guerra del Vietnam para que lo rescate, este acepta la misión siempre y cuando la firma encuentre su hermano desaparecido en batalla.  Hawke recupera la nave, pero decide esconderla tanto del gobierno de los EEUU como de la firma hasta que  aparezca su hermano.  Junto a Dominic, un viejo  veterano de la segunda guerra mundial, forman un equipo que  cumple misiones encargadas por los genuinos dueños del helicóptero (mientras estos tratan de recuperarlo)


Lobo del aire es la nave que todos quisimos tener, de color oscuro por encima y blanco por debajo, con metralletas en sus alas (o lo que sean), en su barriga un lanzacohetes, en su punta un láser, velocidad supersónica, alcanzaba alturas estratosféricas, invisible a los radares y con mil y un artilugios de última tecnología en su cabina, aparte de eso, aunque volaba en modo silencioso, cuando le apretaban el acelerador el helicóptero emitía un característico aullido, de ahí su nombre “lobo del aire”.  Su guarida era una formación rocosa hueca en el desierto, adaptada para que “lobito” la pasara lo más cómodamente posible. 

La serie tuvo una segunda parte con nuevos protagonistas ya que los iniciales habían decidido vivir de la pensión, pero igual seguían con el mismo hilo argumentativo.


En el año de 1992 (5 años después de finalizada la serie) lobo del aire (Bell 222 serie 47085) ahora convertido en  helicóptero ambulancia, se estrelló en un bosque alemán, pereciendo junto a sus tres ocupantes…paz en  su tumba.



- El auto fantástico


De esta serie guardo un triste recuerdo.  Estaba en la casa de mis abuelos, sentado en los sillones de color naranja frente al televisor de mueble a blanco y negro, esperando llegara el momento que iniciara el programa, cuando las primeras notas del intro empezaron a sonar y kit recorría carreteras a toda velocidad, uno de mis tantos tíos, que para esas fechas eran adolescentes, se acercó,  vio mi cara de alegría, miró la tele, y con una sonrisita malévola me dijo:  “Fredy, eso del auto fantástico es mentira, eso solo es un programa de televisión, eso no es real” como era de esperarse yo no le creí, por lo cual, él,  muy hacendosamente se dispuso a explicarme con pelos y señas en qué consistía eso de actores, efectos especiales, programas repetidos, cámaras y todo lo que encerraba la televisión.  Yo me quede callado, sin argumentos para refutar lo escuchado.  Ese día, una parte de mi infancia murió.


Después de esta amarga y pre suicida  referencia, solo puedo decir que la serie fue creada en 1982 y trataba sobre las aventuras de Michael knight y su auto KIT (un  Pontiac Firebird Trans Am v8) dotado de inteligencia artificial, armas y trucos para cuando la inteligencia no fuese suficiente.  Vivian en el contenedor de un camión y todos los días salían a proteger a los más desamparados del abuso de los maleantes.  


Como apunte final para los interesados el auto fue subastado los días 26 y 27 de este mes (junio) en la ciudad de Beverly Hills


- El hechicero



Serie creada en 1986 que solo tuvo una temporada, contaba la historia de un enano, inventor de juguetes y millonario (Simón  Mckay) que acompañado de su nana(tillie) y su amigo casanova (Douglas Barr) cumplían diversas misiones encargadas por el gobierno de los EEUU. 


Lo peculiar de la serie era que tenía cierta semejanza con Félix el Gato,  Simón en cada una de sus aventuras llevaba una inmensa maleta algo pintoresca en la cual guardaba todas sus creaciones, y ante cada eventualidad o dificultad que se presentase, de ella  sacaba artilugios y juguetes que con una complicada y casi mágica (por eso era el hechicero) tecnología los ayudaba a salir de sus problemas.  El hechicero fue al amigo enano que todos quisimos tener.


- Voyagers



Serie creada en 1982, contaba la historia de Phinnes Bogg un viajero del tiempo  que se encargaba de mantener la historia tal como esta debería ser.  Utilizaba un aparato (El omni) parecido a una brújula o un reloj de bolsillo con la cual viajaba de época en época, buscando fallos en la línea “normal” de la historia (tenía dos indicadores, si se encendía una luz roja, quería decir que la historia por alguna razón se estaba alterando y había que regresarla a su curso, lo cual se confirmaba al ponerse un bombillito verde) en un desperfecto del omni aterrizo en 1982 (solo podía llegar hasta la década de los 70s) y aterriza en la casa de Jeffrey Jones, niño huérfano de un profesor de historia, por un accidente Jeffrey cae por una ventana del edificio donde vivía y Bogg se lanza a rescatarlo activando el omni, y de paso perdiendo su “libro guía” en el cual estaba consignada la historia tal como debería ser.  


Llegan al antiguo Egipto, en la época de Ramsés, cuando Moisés era lanzado al rio Nilo en una cesta y gracias a los conocimientos de Jeffrey sobre historia ya que Bogg solo sabe conquistar mujeres bellas y darle golpes a bribones, permite que el hilo histórico se conserve, creándose  la típica sociedad, el inteligente y débil y el tonto y fuerte (y además apuesto).  



La serie era emitida si la memoria no me falla los sábados o domingos de seis a siete de la noche, y al final de cada capítulo Jeffrey nos recordaba que si queríamos aprender más sobre el suceso histórico del cual trataba el episodio, viajáramos inmediatamente a la biblioteca más cercana…yo seguí su consejo, me volví un nerd.


- Los dukes de hazzard


Serie creada en 1979, toda una oda a la cultura sureña de los EEUU, contaba la historia de dos primos Bo Duke (rubio, impulsivo y aventurero) y Luke Duke (de cabello oscuro racional  y menos impulsivo), del tío Jesse  Duke (anciano mentor de estos dos) y de la prima Dayse Duke (sensual y decidida) quienes luchan contra las injusticias en el condado de Hazzard, la mayoría de ellas producto de las acciones corruptas del comisionado Boss Hogg y el comisario Rosco.  


Era característica de esta serie las persecuciones en carreteras polvorientas  de las patrullas de la policía con los carros de los dukes, el emblemático “general lee” un  Dodge Charger R/T Modelo 1969 de color naranja, con las puertas soldadas (por lo cual siempre entraban de un solo salto por las ventanas) y con el numero 01 pintado en su costado. 


Era emitido los domingos en las tardes, días usualmente soleados como los escenarios de hazzard.


- Los magníficos




Serie creada en 1983, como bien lo explica su intro, narra la historia de 4 militares excombatientes de la guerra del Vietnam que son encarcelados por un delito que no cometieron, logran escapar de prisión y se convierten en los fugitivos más buscados del gobierno de los estados unidos,  esto no es impedimento para que conformen un grupo de  mercenarios que capitulo por capitulo ayudan a los desamparados.  Tienen cierto parecido al chapulín colorado, cuando alguien necesitaba ayuda, los invocaban o buscaban por medios poco claros y estos aparecían.


El equipo estaba formado por el coronel Jhon  Hannibal Smith, (George Peppard)  fumador empedernido, jefe del grupo y cerebro de todas las misiones, el teniente Faceman Peck o "faz" (Dirk Benedict) que era el tipo sexy de la historia y el encargado de la parte logística. El teniente HM Murdock (Dwight Schultz) piloto del grupo, a pesar de tener graves y aparentes problemas mentales y el sargento Mario Baracus (mr. T) poco amistoso, prudente y cauteloso fortachón.
Ocasionalmente aparecía la parte femenina del grupo, una periodista apuesta (como era de suponerse) llamada Amy Amanda, interpretada por la actriz Melinda Culea (lo cual se prestaba para chistes).
Tan importante o tal vez más que los personajes era la camioneta en la que se transportaban una GMC modelo G-15 1983 V8 “especial”. Un carro que parecía estar matriculado en una empresa de ambulancias, corría a toda velocidad, saltaba sobre rampas y demás carros sin que se soltase un tornillo, esquivaba balas, cabía por cualquier callejón y siempre estaba pulcra (gracias a baracus)


Otra cosa particular de la serie era que a pesar de tratar sobre un grupo de mercenarios que en cada esquina tenia qua agarrarse a plomo con cuanto maleante había, el promedio de muertes en los 97 capítulo de la serie solo llego a 5, siendo 3 de estas muertes poco claras, sin contar que en cada capítulo alguien salía volando dentro de un carro que después de dar mil vueltas y quedar en dos latas, el ocupante salía por uno de las ventanas como mucho despeinado.  Hicieron una película hace unos años sobre la serie, pero no dio la talla... los magníficos sin sus personajes originales no tiene sentido.  Hannibal murió de cáncer de pulmón en 1994 y no se la llevaba muy bien con Baracus pues era algo racista, Faz se puso viejo, hizo papeles poco importantes pero con sus antecedentes como integrante de la banda fue más que suficiente para vivir bien, Murdoc  sigue trabajando y actuó en viaje a las estrellas y Mario Baracus ahora presenta un programa de cocina.


- Riptide


Riptide fue una serie creada en 1984, guardo pocos recuerdos de ella, sé que la daban los fines de semana en la tarde, y solo llegan a mi mente las imágenes de un helicóptero con una boca inmensa dibujada en su parte delantera, un barco que recorría un mar veraniego, y un robot de color naranja.


Trataba sobre una agencia de detectives, formada por dos amigos: Cody Allen y  Nick Ryder y un nerds Murray Bozinsky que con sus conocimientos en informática y más ayuda a estos dos individuos a resolver sus casos.  


- El cóndor


Serie creada en 1985, narraba la historia de Jesse Machs un policía aficionado a las motos que luego de sufrir un "accidente laboral" con lesión permanente en una de sus rodillas es degradado a policía de escritorio, es allí donde es contactado por Norman Tutlle,  algo así como un científico o inventor que tiene bajo su dominio una moto "el cóndor" un prototipo de alta tecnología, que alcanzaba  velocidades de 450 km x hora gracias a una cosa llamada hiperimpulso,


tenía un arma laser bajo su faro y disparaba proyectiles en sus costados, sin contar que estaba conectada con la central desde donde Norman  monitoreaba y ayudaba con todos los artilugios tecnológicos a su alcance a Jesse para que este combatiera los delincuentes.  


El cóndor era un vigilante anónimo escondido en un personaje sin relevancia como lo sería un policía de escritorio.  Esta serie indujo el amor por las motos y la velocidad a muchos de los treintañeros que posiblemente reposan hoy en día en alguna cama de alguna clínica con fracturas de tibias y fémur. Y lo mejor de toda la serie, su música...debo decir que muy futurista


- Científicos rebeldes


Probablemente tomaron la idea de los x-men de marvel.   La historia trata sobre un grupo de individuos con poderes,  que no encajan muy bien en el común de la gente. Estos terminan siendo reclutados por un científico que busca curarlos de su mal, pero al final crean un grupo de defensores contra el mal.  Lo de científicos viene de dos de sus protagonistas, el Dr. Billy que los recluta,  no cuenta con ningún poder, posee una personalidad algo enchapada a la antigua y frecuentemente sale con ideas ridículas, en resumen un completo ñoño. Y el Dr. Elvin, un negro de dos metros que al detestar su altura por la que siempre es tomado como jugador de basquetbol por razones que no recuerdo termina con el poder de transformarse en un mini profesor como si tomara la pastilla de chiquitolina del chapulin (para mí que fue plagio). 


Los dos personajes que quedan no eran científicos aunque terminaron con el título como les sucede a muchos políticos.  Una joven malgeniada con poderes telequinesicos (gloria) y el irreverente que no falta en el grupo,  un pseudorokero que se alimentaba de energía eléctrica y ocasionalmente utilizaba los excedentes como arma al disparar rayos por sus manos (Johnny B).  



Cumplían sus misiones en un carrito de helados y a pesar de todos los plagios y más…era una buena serie


- V invasión




Esta serie le tostó el cerebro a muchos de los que hoy en día andan por ahí, medio escondidos, proclamando que somos gobernados por reptilianos, seres de las estrellas,  antiguamente conocidos como anunakis y verdaderos amos y señores de nuestra especie.  Desconozco si con anterioridad se había creado una saga en donde se narrase la lucha entre  los humanos y especies estelares.  Lo bueno es que no fue tan simplona como muchas historias de ets que en ocasiones rozaban lo ridículo, ni tan oscura como lo fueron los expedientes x.  


La historia trata sobre la llegada de una flota de naves alienígenas de las cuales bajan personajes de apariencia humana, es más, demasiado humanos,  tanto en su morfología como en sus costumbres, vestuario, conducta, organización, en fin el mismo problema que los gringos nos ponen cuando sacan algún marciano de la manga, son completamente semejantes a nosotros,  como una división de alguna de sus fuerzas armadas.  Pero ya dejando esta diatriba antiyanky,  los sirianos, pues venían de sirio, llegan a la tierra con el fin de recolectar algunos elementos que necesitan para su supervivencia, que curiosamente viene siendo nuestra basura, a cambio de ello prometen compartir todos sus conocimientos y tecnología con nosotros,   como de cosas tan buenas no hay que confiar, luego de que los gobiernos del mundo (o sea el de EEUU) aceptan todo esto y se dejan permeabilizar por los aliens, aparecen grupos de personas que dudan de los visitantes y que descubren extraños cambios en las personalidades que han entrado a colaborar con ellos, finalmente revelan el misterio, 


los amigables alienígenas son reptiles bajo una máscara antropomorfa, que gustan de comer roedores, insectos y de paso algún mamífero bípedo, cuya intención es robar el agua del planeta y esclavizar la humanidad.  Inicia la revuelta;  la dictadura y las restricciones a la libertad de información se dan en bandeja, hay cruce de razas, humanos que los apoyan y reptiles que nos apoyan, y se enciende la revolución, finalmente se encuentra la manera de combatirlos….pero eso no lo diré porque tal vez alguien desee verla (aunque ya me cargue la mayoría de la historia), fue una muy buena serie,  extraterrestres, conspiración, rebelión, alienígenas sexys…en fin.  


Se trató de hacer un remake hace unos años pero no pego, es que sin el toque ochentero no es lo mismo.


- La mujer maravilla



En este caso, la serie fue tomada del comic “la mujer maravilla” y fue interpretada por la triplemamasita lynda Carter, 


que mandó al carajo toda la historia y cosmogonía previa de este personaje para acapararlo absolutamente todo alrededor de su imagen, que importaba de donde venía, de que reino, de quien era hija y para donde iba, lo único que valía la pena era verla dando sus giros  con sonido de caucho estirado para que apareciera una verdadera diosa, con una diadema de estrella en la frente, y un traje que dejaba entrever unos pechos blancos, enormes y saltarines,  sobre unas piernas firmes y un culo precioso envuelto en trapos brillantes.  


Cazaba villanos con un lazo mágico, saltaba sobre muros y edificios moviendo las manos en circulitos como cuando una señora se tira a una piscina,  


y tenía una extraña relación con un tipo con cara de tonto, el mayor Steve Trevor. 


- La familia ingalls
- Autopista al cielo



Estas dos series que según dicen algunos fueron famosísimas,  para mí en aquellas épocas eran dos chorizos infumables, la una trataba sobre una familia cualquiera que vivía en medio de la montaña, papá, mamá, y una recua de chinos traviesos,  en la cual no pasaba nada, y nada es nada, un capitulo era sobre el dolor de muelas de uno de los peladitos, otro sobre cómo se bajaba un nido de un árbol, otro sobre como barrer la casa para que mamá se sienta feliz, en fin, no había muertos, ni armas laser, ni superpoderes, ni nada de nada. Había más acción en don chinche.  Y la segunda era peor, pues trataba sobre un ángel (si un ángel con todas la de la ley y con todos los poderes que deben tener los ángeles) interpretado por un tipo parecido a Roberto Carlos y un gordito barbudo.  Estos dos personajes recorrían el mundo (o sea EEUU) buscando dar consuelo y ayuda a los más necesitados, tal vez una viuda, tal vez un huérfano, tal vez un enfermo terminal.  El ángel con todos los superpoderes que se supone debe tener Roberto Carlos nunca los utilizaba, o a lo mucho hacia mover un vaso de la mesa u orinar un gato en la calle, y dios, el sumo creador, igual, abría y cerraba una puerta, quitaba un carro de aquí para allá y ya, que falta tan brutal de violencia, que irrespeto para la teleaudiencia infantil de aquella épocas.  Con razón muchos salimos tan pendejos.








- El súper héroe americano



Es la versión americana del chapulín colorado,  trata sobre  un profesor universitario Ralph Hinkley que de chiripa termina estableciendo contacto con una nave alienígena (me fascinaba esa nave y sus efectos  ochenteros) 


en un desierto, allí, -y es lo particular de la historia, pues se sale del molde del hombre apuesto, ágil, fuerte e inteligente- recibe un traje color rojo chillón que le otorga a quien se lo coloque poderes bastante interesantes, como el de volar, la invisibilidad, da poderes extrasensoriales, visiones, inmunidad a balas, actúa en ocasiones como un gran imán y mil cosas más.  Si el traje se quita, solo queda un flacucho con rizos dorados y contextura escueta y sin gracia. En resumen el traje que todos los ñoños quisimos tener. Pero la historia no termina ahí, el paquete venia incluido con su libro de instrucciones que nuestro querido personaje extravió, de modo que capitulo a capitulo, y a punta de ensayo y error fue aprendiendo a manejar el vestidito este.  Siempre andaba en compañía de un agente del fbi Bill Maxwell que era quien lo metía en misiones y casos que usualmente nunca buscaba, y su novia esposa Pam.  


Lo mejor de este pseudo superhéroe era que al igual que todos los humanos, cometía errores, no era astuto, necesitaba de la ayuda de sus amigos para resolver los problemas, que no quería ser superhéroe, nunca pudo aterrizar (es más, eso le caracterizaba) el símbolo del traje  en realidad si parecía de origen extraterrestre, 



la nave de los alienígenas, y como poder olvidarlo su tema musical  Believe It or Not, algo bien, pero bien ochentero.



- Magnum


Puedo decir que magnum es el hombre que muchos quisieran ser. Un tipo musculoso, de pelo en pecho, con poblado bigote (el mero mero macho mexicano) que le cuidaba la mansión en Hawái  a un multimillonario que nunca aparecía.  


Recorría la isla en su Ferrari 308 GTS, en ocasiones en un helicóptero de colores vistosos, tenía la mansión a su disposición, se las daba de detective privado, disparaba a los malos y los malos salían corriendo ante su presencia (tal vez a eso es a lo que se refieren los reguetoneros cuando dicen “presencia y plata”)  


y a pesar de andar de arriba para abajo con camisas de flores  y bermudas unas cuantas mujeres preciosísimas terminaron en su cama.  Quien no quisiera ser un magnum.




- Misión imposible



La versión ochentera fue un remake de la setentera, el único personaje que continuaba en esta nueva serie era Jim, un señor viejito y canosito que era el que mandaba en todo el grupo de agentes.  No sé cómo sería la serie pasada, pero en esta hacían uso de tecnología de punta para cumplir misiones algo traídas de los cabellos, pero a pesar de todo, y sabiendo que siempre iniciaba con su mensaje oculto en cualquier lado, su autodestrucción en 5 segundos, sus máscaras y simuladores de voz, que terminaron siendo transportados al cine,  


fue una serie entretenida, que nos enseñó que no hay que confiar en nadie, y si desconfiamos de alguien en particular, agarrarle el cuero de la cara y jalarlo, podría ser un agente encubierto.




- La bella y la bestia


Era un rollo romántico con tintes suaves de zoofilia.  Narraba la historia de Catherin, una abogada que años después y luego de encontrar a un visitante del futuro enviado por su hijo para que fuera su padre se convertiría en Sara Connor, pero no adelantemos el rollo.  


Catherin es atacada y herida por unos maleantes en un parque de Nueva York y abandonada como cualquier NN en espera de su muerte,  es cuando llega Vincent, un grandulón envuelto en ropajes semejantes a lo de un jedi, con una particularidad, tenía una larga y enmarañada cabellera rubia, y un rostro felino, era la bestia, ¿el porqué de su apariencia? No lo supe, tal vez un tratamiento de estética facial con biopolímeros fallido.  La bestia la lleva a su hogar, un mundo subterráneo en la isla de Manhattan, habitado por miserables, desechos de la sociedad de la superficie. Cura sus heridas y a punta de ternura, fuerza y erudición enamora a la dulce abogada, la devuelve a la superficie y desarrollan una extraña relación algo semejante a un noviazgo  donde en cada capítulo Catherin se mete en problemas y  Vincent la rescata, al final la mujer queda embarazada, nace un niño al parecer normalito, y la madre es asesinada…

y Vincent cobrara venganza. 




- Remington Steel


Era de las series de relleno, las cuales uno como niño pocas veces terminaba de ver, era una serie de detectives, una mujer hermosa llamada Laura, inteligente y todo pero con poca clientela como detective, y el señor Remington, ladrón de profesión que por cosas del destino termino haciendose pasar por detective y formando sociedad con la señorita. Se la pasaban resolviendo casos algunas veces ellos dos  solos,  otras, en compañía de su secretaria y otro detective más.  


Esta pareja como que tenía algo entre sí pero como que no, al final lo que más recuerdo de ella, es el intro en donde aparece una pistola por una puerta y Laura se percata de ello y se voltea rápidamente impactando la bala en la almohada.






- Los visitantes


Uno podría pensar que para ser una serie sobre extraterrestres sería un derroche de efectos especiales e historias traídas de los cabellos, pero no, la serie (secuela de una película) es el telón de fondo para exponer la problemática racial y xenófoba presente en los estados unidos.  En un año sin determinar (porque no recuerdo cual fue) una nave con cerca de un millón de esclavos extraterrestres, cae en un desierto cerca de la ciudad de los Ángeles, allí este grupo de visitantes se amolda de una forma bastante fácil al estilo de vida americano y pasan a ser una clase de “ciudadanos de segunda”.  Físicamente solo se diferencian de los humanos en el tamaño de sus cabezas,  grandes, calvas y manchadas,  de resto son iguales a nosotros, tienen algunas extrañas costumbres y algunos funciones fisiológicas varían.  La trama gira en torno a dos detectives uno humano y otro extraterrestre como era de suponerse, que en cada caso que resuelven enseñan un poco sobre la cultura alienígena, su adaptación a la sociedad terrícola, y los conflictos que esto conlleva.  


Había ciertas situaciones algo chocantes (para aquellos tiempos) las extraterrestres eran unas calvas sexys, que tenían su punto G en la espalda, se “besaban”  frotando sus cabezas, había putas extraterrestres y clientes humanos y no humanos para ellas, no podían tocar el agua salada pues esta los quemaba y la escena más extraña que recuerdo fue uno de sus partos.  Las mujeres alienígenas tenían que ser fecundadas por dos machos, una vez fecunda, la hembra producía una especie de “vaina” que era tomada por el macho “oficial” y que pasaba a ser el embrión, de modo que el macho era quien terminaba embarazado, para finalmente dar a luz en un parto algo confuso, que finalizaba con la ingestión casi ritual de la membrana o cascara placentaria que envolvía el recién nacido.  


Una serie con una buena dosis de tolerancia hacia “los distintos” que muchos fanáticos religiosos y puristas baratos deberían ver hoy en día.



- Guerrero del camino


Era una serie tonta y mala que de lo tonta  y mala termino siendo buena, o si no buena, al menos de culto para algunos frikis.  Trataba sobre un grupo especial de personajes, los guerreros del camino, que sin tanto adorno eran simplemente camioneros, cuya misión era mantener la justicia y el orden en las carreteras.  Para ello andaban en unos camiones futuristas (del año 1992) con unos diseños súper locos, pues parecían camiones con cabezas de naves espaciales y que en efecto al mejor estilo de los Transformers podían modificarse quedando  la cabina en un helicóptero, tenían una lancha y un deportivo en el conteiner y mil cosas más.  Y ya.  


Los protagonistas de esta serie eran el machote apuesto (Sam jones), un rubio loco (jacko como jetto), la chica bella y el morenito ocasional.  


La serie fue tan buena que solo duro 9 capítulos, pero en esos nueve, viajaron al pasado, regresaron de él, llevaron como carga un extraterrestre y sembraron el orden y la paz por los caminos desérticos de un mundo pre apocalíptico.